LA PARTICIPACIÓN Y LOS APORTES DE LAS MUJERES EN TIEMPOS DE CRISIS

 

ACTA COMPROMISO-ACCIONES CAPÍTULO ARGENTINO​  

La participación y el liderazgo de las mujeres son dos condiciones esenciales para que la democracia funcione y para que las economías y las sociedades prosperen.  Nos consta que aún quedan demasiados obstáculos para lograr que las mujeres participen en igualdad y equidad en todos los sectores de la sociedad.  

Las MUJERES hemos estado siempre presentes en los procesos históricos y políticos de nuestros países haciendo aportes permanentes en todos los ámbitos en los que se desarrollan nuestras vidas.  Solo para citar algunos ejemplos de líderes argentinas mencionamos la colaboración en la independencia de María Remedios del Valle tomó las armas enlistada en distintas batallas perdiendo en ellas a su marido y dos hijos, “Las Damas de Salta” formaron una verdadera red de inteligencia, disfrazadas, ocultaban papeles entre sus faldas, montaban a caballo y recorrían largas distancias para obtener información y transmitirla al ejército patriota, anticipándose a los planes del enemigo, pasando los mensajes con granos de maíz. En la conquista de derechos civiles y políticos formaron parte de una generación de compromiso aunado:  Julieta Lanteri – primera mujer incorporada al padrón electoral en América Latina, Carolina Muzzilli precursora de los derechos laborales de las mujeres, Alicia Moreau de Justo, Eva Duarte y ya en nuestro tiempo Carmen Argibay respecto de la equidad en todos los ámbitos. En nuestros días, y liderando equipos científicos: Belén Elgoyhem que reveló la existencia dos genes humanos, los vertebrales aportes sobre biodiversidad de Sandra Díaz, la creación de Raquel Chan de trigo y soja transgénicos. En la cultura no podemos olvidar el aporte fundamental de Alfonsina Storni y Victoria Ocampo y miles y miles de mujeres que invisibilizadas hicieron y hacen cotidianamente un aporte concreto a la igualdad en nuestro país.

Hoy, la participación y el aporte de las mujeres sigue generando un gran impacto. Centrándonos en ejemplos actuales de aportes de líderes con perspectiva de género como la primera ministra de Finlandia, Sanna Marin impulsando la Ley de Emergencia de Poderes para tomar el control de la producción de equipos farmacéuticos y médicos y utilizarlos en la lucha contra el Coronavirus; la primera ministra de Noruega, Erna Solberg, que mantuvo conferencias de prensa para niños/as para responder a sus preguntas y despejar sus miedos.  En Sudamérica, la Alcaldesa de Bogotá, Claudia López, que inició las políticas de aislamiento social, restringió los viajes dentro de la ciudad y ha extendido las bici-sendas para reducir la congestión del transporte público y mejorar la calidad del aire para mitigar las enfermedades respiratorias; mujeres que aprovechan su rol público para mejorar la vida de las mujeres y abrir caminos a otras. Y sin intención de acotarlo a ellas, sino citarlas como motivadoras e inspiradoras de otras, nos proponemos iniciar una ACCIÓN DE ACTIVISMO A FAVOR DE LAS MUJERES -que no excluye a los varones, ni a otros colectivos- pero que tiene como objetivo en sí mismo, hacer visible la oportunidad histórica que nos ofrece esta pandemia mundial para posicionar que el feminismo es para todo el mundo.  Bell Hooks nos invita a ser plenamente conscientes de la transformación que puede darse en la vida si apostamos a una espiritualidad lejos del sexismo, del racismo, y del fundamentalismo que termina radicalizando en lugar de pacificar e incluir a todos.  

Creemos que en esta coyuntura, la crisis nos interpela como Red destinada al empoderamiento femenino –WDN- a VISIBILIZAR y POTENCIAR los LIDERAZGOS de las MUJERES de todos los ámbitos en los que transcurren sus vidas, -sectores públicos y privados- de los diferentes países y regiones, con un enfoque centrado en fortalecer una estructura de liderazgo en red, donde los valores de igualdad, justicia e inclusión sean los que motorizan el accionar conjunto en pos de lograr sociedades más justas, pacíficas e inclusivas para las mujeres.
 
En esta Plataforma de Interacción nos proponemos realizar acciones de incidencia a fin de formular políticas públicas con perspectiva de género, generando vínculos entre líderes, organizaciones de la sociedad civil, agentes públicos, otros actores relevantes y la ciudadanía en general, a fin de ejercitar la innovación y la co-creación para potenciar los procesos colectivos, a favor del fortalecimiento democrático
 Retomando el llamado a la Acción de Naciones Unidas, para dar cumplimiento a la Agenda 2030 del Desarrollo Sostenible, en particular los ODS 5, lograr la Igualdad de Género, 10 Reducción de las Desigualdades, 16, Paz, Justicia e Instituciones Sólidas y 17, Revitalización de las Alianzas para lograrlos, nos proponemos feminizar las relaciones e interacciones entre las protagonistas, apelando a la “pedagogía del cuidado” , que democratiza las relaciones, con especial foco en la compasión, la empatía, los vínculos, la cohesión y el arraigo local y comunitario que nos posibilita no dejar a nadie atrás.   

En esa línea, no podemos perder de vista que según datos del CIPPEC estamos ante una situación de retroceso dado que “(…), las medidas para afrontar la pandemia también tienen consecuencias diferenciales según el géneroLa suspensión de las clases y la reducción de la circulación impacta directamente sobre la carga de cuidado que enfrentan las familias. Hacia adentro de los hogares, las tareas de cuidado recaen de forma casi exclusiva sobre las mujeres, como consecuencia de un pacto implícito de género que vulnera su autonomía económica. Ya hace años, investigaciones de frontera señalaban que la revolución de género seguirá estancada si los varones no se suman a través de una mayor participación en el cuidado y en trabajos tradicionalmente considerados “femeninos””. Asimismo, sigue el CIPPEC señalando: “la posibilidad de cumplir con el aislamiento social es muy remota para quienes están inmersos en el sector informal de la economía. En Argentina, apenas el 50% de los y las trabajadores tienen acceso a licencias remuneradas por maternidad o paternidad, y están excluidos los trabajadores informales e independientes y autónomos. Para estos trabajadores el aislamiento social implica pérdida de ingresos sustanciales. La informalidad incide más sobre las mujeres, por lo que ellas están más expuestas a estos déficits de protección social. El caso más ilustrativo es el del empleo doméstico. De los casi 900.000 trabajadores de casas particulares, el 98% son mujeres y el 75% son informales. Las empleadas domésticas se ven en la disyuntiva (que muchas veces deciden sus empleadores) entre seguir trabajando y convertirse en vectores de circulación del virus o perder las remuneracionesi” (Ver Anexo – Gráfico 1).  

Por otro lado, los hogares más vulnerables se encuentran encabezados por mujeres que cuidan solas. Debemos tener en cuenta que, en Argentina, la composición de los hogares encabezados por mujeres es muy diferente a la que presentan los hogares encabezados por varones. Cuando la Principal Sostén del Hogar (PSH) es mujer, pasan a tener mucha mayor preponderancia los formatos unipersonales y los hogares monomarentales, tanto aquellos compuestos únicamente por madre e hijos/as (28%), como aquellos en los que también convive algún miembro de la familia extendida (12%). Este fenómeno encuentra dos posibles explicaciones. Por un lado, el elevado porcentaje de hogares unipersonales encabezados por mujeres incluye una gran proporción de hogares de ingresos relativamente altos donde viven mujeres mayores. Por el otro, el 40% de los hogares monomarentales constituyen el grueso de los hogares de menores ingresos donde las mujeres son PSHii. (Ver Anexo – Gráfico 2)  

Así también, diversos estudios y análisis muestran un estado de situación alarmante en la industria de la Salud. Las mujeres representan más del 70% de la fuerza laboral mundial en materia de salud. Otras fuentes estiman ese número en un 85%. Sin embargo, solo el 10% de los representantes de los Estados Unidos involucrados en la Task Force del Coronavirus son mujeres. Más aún, las mujeres solo integran el 20% del Comité de Emergencia sobre COVID-19 de la Organización Mundial de la Salud y el 16% de la Misión Conjunta OMS-China sobre COVID-19iii. De estos datos se desprende algo más grave que no ocupar lugares de decisión, se nos niega la oportunidad de introducir justamente en épocas de crisis, una mirada de equidad basada en el respeto, la tolerancia y la honestidad. No caben dudas que las mujeres solemos introducir variables de análisis y reflexión diferentes, así como introducir el ejercicio de pensar líneas de acción abarcativas a los niños, niñas, adolescentes y adultos mayores a los cuales hemos dedicado nuestras horas de trabajo cotidiano, sin embargo, seguimos relegadas en perjuicio de todos (Ver Anexo – Gráfico 3).  

La Organización Mujeres en Salud Global también indica que, al mes de febrero de 2020, de cada tres hombres citados por la prensa como expertos en la materia se citaba solo a una mujer. Asimismo, informan que las mujeres brindan atención médica a 5 mil millones de personas, sin embargo, USD$ 1.3 trillones del trabajo que realizan no es remunerado. Otro dato que aporta en este contexto lo brinda ONU Mujeres, que en las últimas horas informó que las mujeres hacen el triple de trabajo de cuidado no remunerado que los hombresiv.   

No podemos olvidar la situación de peligro que representa para las mujeres que sufren violencia de género las medidas de aislamiento preventivo. En ciertos casos, la cuarentena se transforma en situaciones de riesgo para la vida de estas mujeres, aumentando su vulnerabilidad al estar conviviendo con el violento en su casa. Según datos oficiales, el número telefónico 144, que atiende cuestiones de violencia de género, “registró a partir de marzo un aumento del 30% en las consultas, que no solo son por violencia, sino también – en su mayoría- con dudas sobre cuestiones relacionadas al aislamiento, sus implicancias y qué sucede con los hijos, entre otras cuestiones”. El ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación habilitó otras líneas de comunicación como la posibilidad de que las mujeres envíen un mensaje de Whastapp. Las personas en situación de violencia también pueden comunicarse vía WhatsApp y correo electrónico: 11-2771-6463, 11-2775-9047 y 11-2775-9048 y por mail, escribiendo a linea144@mingeneros.gob.ar. A nivel provincial, se destacan las medidas tomadas por la provincia de Mendoza. En medio de la pandemia por el coronavirus, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza determinó la aplicación de un sistema de abordaje y atención para los casos de violencia intrafamiliar a través de un canal digital. Otros países del mundo comparten la problemática y plantean soluciones. Tal es el caso del gobierno de Canarias que implementó una iniciativa para ayudar a las mujeres en situación de violencia, quienes pueden acercarse a una farmacia y pedir “mascarilla 19” símbolo de que son víctimas de violencia de género y necesitan ayudav. .  

¿Qué hacer AHORA por las mujeres? 
¿Cómo nos preparamos como mujeres para el post COVID-19, para reconstruir lo que la pandemia deje?

 Creemos que esta CRISIS puede generar la posibilidad concreta de abrir espacios de oportunidad para el liderazgo de las mujeres que con perspectiva de género favorezcan acciones, dispositivos y mecanismos que puedan dar respuestas efectivas frente a la adversidad. Las Mujeres que, respondiendo a un sentimiento de hermandad hacia otras mujeres, sean capaces como dice Jean Bolen de “reunirse en círculo” y en una acción de activismo compasivo, se propongan encontrar soluciones empáticas y cooperativas a los problemas de individuales, comunitarios y mundiales que nos presenta hoy el COVID.  

El Coronavirus es un problema mundial, brindarnos espacio a las mujeres para construir y ser puentes en esta pandemia debe también convertirse en una tarea de toda la comunidad internacional.   

Sabemos que no hay una sola respuesta, ni una sola propuesta, hay miles de iniciativas, de ideas y acciones que  inspiradas en el compromiso con las otras, en la sororidad, la confianza y la tolerancia que permiten innovar nos llevan a dejar sentadas acciones de activismo en cadena para que lleguemos a la mayor cantidad de mujeres posibles, sobre todo a aquellas que por su situación de vulnerabilidad el único canal posible sea otra mujer, una mano amiga que escuche, contenga, y sostenga en este tiempo de crisis.   Por eso y siguiendo la sugerencia de Rita Segato sobre la necesidad de trabajar en la transformación de hábitos y prácticas cotidianas creemos que se necesita aumentar exponencialmente los CANALES ACTIVOS DE ACERCAMIENTO DE INFORMACIÓN y SERVICIOS a los que recurrir en este momento de crisis. Nos proponemos ser parte de una OLA EXPANSIVA de sostenimiento y resistencia virtual al abandono, la violencia, la indiferencia y al individualismo, TRABAJANDO EN PLATAFORMAS EN RED que aúnen a los diferentes sectores de nuestra sociedad – empezando por la dirigencia política en sentido amplio, alcanzando a los sectores públicos, privados, sindicales, de la comunicación, la educación, la seguridad, la salud, la producción, la ciencia, las finanzas y la información entre otros, las organizaciones sociales y hasta la ciudadana de pie- un enorme compromiso y voluntad de contribuir al bienestar de los demás. 

  Este documento da cuenta de la importancia de equipar a las mujeres, a los hombres y otros colectivos, tanto en cargos electivos, funcionarios y miembros de la sociedad civil, con las herramientas y el conocimiento para incorporar la perspectiva de género en las políticas, revertir la desigualdad de género y corregir los desequilibrios de poder, sabiendo que el género es una construcción social y cultural. En este sentido, los estereotipos de género son visiones esquematizadas y socialmente consolidadas por las cuales como resultado de una construcción histórico- cultural, se asignan características, cualidades y responsabilidades a un colectivo de personas que responde a un proceso de simplificacion del mundo arraigadado y aceptado por la sociedad que los crea (Oficina de la Mujer de CSJN) 

Para ello, Women’s Democracy Network (WDN) ha elaborado un
Kit de Herramientas para la Formulación de Políticas con Perspectiva de Género (Gender Responsive Policymaking Toolkit) en el total convencimiento que formular política desde este enfoque no es relevante sólo para las mujeres, sino para la sociedad en su conjunto. Se trata de abordar las diferentes necesidades y prioridades de todas las personas independientemente de su sexo. Hacerlo garantiza que todos los miembros de una comunidad sean igualmente valorados, conduce a políticas más eficaces y, en última instancia, refuerza un mundo más justo, productivo y pacífico.

A continuación, se describen propuestas y buenas prácticas pensadas desde la equidad, por mujeres y para mujeres, en tiempos de coronavirus, que concretan la plataforma de co-creación en Red.

1. Educación para la equidad:
Un informe que realizó la UNESCO junto a Disney en el año 2017 (“Infancia, Ciencia y Tecnología: un análisis de género desde el entorno familiar, educativo y cultural”), proporcion
datos que nos permiten vislumbrar cómo niños y niñas se ven frente a las ciencias duras y cómo los ven sus educadores y familia. Estos estudios arrojaron que en las STEM (Science, Technology, Engineer, Math):

Niñas:
A medida que crecen, el porcentaje de niñas que no le gusta la matemática, es mayor:
·        El 30% de las niñas entre 6 y 8 años, no les gusta la matemática
·        Al 40% de las niñas entre 9 y 10 años no les gusta la matemática
·        9 de cada 10 niñas entre 6 y 8 años asocian la ingeniería con destrezas masculinas y dicen que son para personas muy inteligentes e importantes. 
Padres y Madres:
·        El 50% de las madres y padres cree que hay diferencias en el desempeño de niñas y niños en las STEM. 

Docentes:
·        El 50% de los docentes creen que los niños tienen más destrezas y afinidad con la tecnología.
 
Profesionales de las STEM:
·        La mayoría coincide que las STEM son profesiones para ambos por igual, salvo la ingeniería que es una profesión masculina. 

En ese contexto pensamos en realizar una acción que promueva la enseñanza en equidad.Aprovechando la crisis del Covid-19 y que la cuarentena fuerza a los adultos a estar compartiendo el día con los niños y niñas, poder utilizar estos momentos para derribar estereotipos con acciones mínimas en el ámbito de los hogares. Recomendaciones educativas para esta cuarentena: “Lentes de género”
1.     No alentar estereotipos en juguetes y juegos.
2.     Alentar a las niñas a diseñar estrategias de superación (esto parte de la idea de que las STEM son actualmente ámbitos que pueden llegar a ser hostiles para las mujeres. Entendiendo este contexto, diseñar estrategias para desarrollar la autoestima y la autosuperación con las niñas). 
3.     Fomentar las STEM con actividades donde aprendan haciendo: manipular, experimentar, crear, equivocarse… y volver a empezar. Ej: haciendo experimentos en casa. 
4.     Incluir imágenes de mujeres haciendo tareas de las STEM (ej: bioquímicas, astronautas, matemáticas, programadoras, ingenierías, etc.)
5.      Dotar de instrumentos tecnológicos que motiven a los niños y niñas a que los utilicen en condiciones de igualdad. 
 
2.     “NEGOCIANDO DESDE LA RECIPROCIDAD NO DESDE EL ALTRUISMO”.
Aprovechando la crisis del Covid-19 y la cuarentena que lleva a las mujeres a compartir su día con otros adultos y seguramente con los niños y niñas, se propone destinar momentos de reflexión sobre la necesidad de derribar estereotipos asociados a la lucha y el conflicto armado. En su lugar, se busca focalizar en la inteligencia de la cooperación y colaboración, basadas en la práctica de la negociación. Las mujeres claramente tienen capacidades y habilidades para ello, como dice Clara Coria ellas llevan adelante las negociaciones de cada día, sin embargo, siguen operando estereotipos, creencias, prejuicios que las limitan e incluso inhiben a defender sus intereses personales, en pos de priorizar el ser justas y socialmente correctas.
 
Recomendaciones educativas para esta cuarentena que postula “reunir a las mujeres para negociar e ir mejorando las habilidades de las mismas desde el hogar y proyectándose a la comunidad”
·        La importancia de la Negociación como práctica cotidiana favorecedora de relaciones más humanas y generadora de espacios de oportunidad para la creatividad, la innovación y la inclusión de todas y todos.
·        La necesidad de manejar conceptos clave de la comunicación no violenta, de la conciencia de la interdependencia, de la necesidad de liderarse y liderar a otros motivándolos a generar acciones de beneficio mutuo.
·        Trabajar con las mujeres sobre las creencias profundas muy arraigadas en el ser mujer, para evitar que, en nombre del amor, haya que pensar en los demás antes que en ellas mismas; aceptar la postergación como algo natural y dar incondicionalmente sin esperar retribución.
·        Desnaturalizar patrones de comportamiento actitudinal en esa línea de mandatos sociales y favorecer el empoderamiento personal y colectivo a través de recursos externos como son el eficaz uso de la comunicación, y herramientas y dispositivos de gestión colaborativa que favorecen la paz y la seguridad.
·        Recordemos que a través de la negociación gestionamos eficientemente los conflictos y evitamos su escalada, toda vez que la violencia es ciertamente una salida de los conflictos, la menos deseable, ya que implica la pérdida parcial o total del control del proceso de negociación y en el caso de las mujeres otro tipo de riesgos justamente por el solo hecho de ser mujeres.
·        Nos proponemos trabajar desde la prevención primaria inespecífica del fenómeno de la Violencia en general; apuntando a lo relacional y comunicacional, señalando las diferencias y la especificidad que requiere el abordaje de la violencia de género en particular, en la que se vuelve necesaria una intervención fuerte del estado (la justicia, policía, salud, desarrollo social y demás efectores) en un abordaje interdisciplinario e integral de la problemática.
·        Esta acción parte de la concepción de que la violencia es un fenómeno social, es una actitud aprendida y que puede desaprenderse. A propósito de ello, citamos el marco conceptual en el que nos basamos

“…la violencia es un problema histórico complejo que se relaciona con condiciones sociales particulares y explicar su etiología solo por características individuales de origen biológico o psicológico, reduce su interpretación y desdibuja los efectos del proceso interactivo entre individuos y entre estos y sus contextos sociales”
 
De la mano de este accionar nos proponemos como objetivo final -tomando como oportunidad la crisis del Coronavirus- poner al descubierto la relevancia de la agenda de “Mujer, Paz y Seguridad” para destacar el liderazgo de las mujeres en tiempos de conflictos y de crisis sobre todo propiciando su participación en la reconstrucción de las sociedades luego de la pandemia.
·        Resulta fundamental hacer visible y apoyar fuertemente la participación de las mujeres en la prevención y resolución del conflicto y en la construcción de la paz.
·        Las mujeres son a menudo las primeras que responden y construyen la paz en las zonas de conflicto y crisis y quienes fueron el espíritu y la inspiración para la Resolución 1325 de Naciones Unidas en los 90. Se necesitará trabajar la Resiliencia individual y colectiva y ésta es una acción en ese sentido. Al respecto, resulta de imperiosa necesidad
·        No alentar estereotipos violentos en el trato cotidiano, en las prácticas y en la comunicación.
·        Alentar a las mujeres y niñas a diseñar estrategias de superación personal y herramientas de liderazgo en la comunicación asertiva. Entendiendo este contexto, diseñar estrategias para desarrollar la autoestima y la auto superación.
·        Fomentar las actividades donde aprendan haciendo: posicionarse, autoafirmarse, liderar, gestionar, experimentar, crear, equivocarse… y volver a empezar. Ej: dialogando, utilizando herramientas de escucha activa, de indagación, mensaje del “yo” en casa. 
·        Incluir historias e imágenes de mujeres líderes que han hecho de la comunicación asertiva su mejor herramienta de posicionamiento e incidencia (educadoras, referentes sociales, pacifistas, actrices, líderes comunitarias, etc.)
·        Compartir los ejemplos de mujeres que ya han demostrado su indiscutible liderazgo con motivo de esta pandemia (primeras ministras, alcaldesas, entre otras)
·        Dotar de modelo comunicacional centrado en la persona que motive la reflexión sobre el impacto que causa la palabra en los otros y permita poner foco en las dinámicas de interrelación en el que la utilización del lenguaje en primera persona permite generar condiciones más respetuosas y honestas entre las personas.
·        Ahondar en otras herramientas importantes en el uso cotidiano para la gestión propositiva de los conflictos; el liderazgo activo y participativo para sostener y edificar la paz empezando por casa.
 
“La paz no es solo ausencia de guerra o violencia, sino el fortalecimiento de los aspectos positivos que la edifican, como son la armonía, la cohesión, la colaboración, la integración” (J Galtung)
 
Si muchas industrias entran en pausa, la guerra también lo haría. El coronavirus debería y podría ser un efectivo catalizador para contener la violencia llamando a un inmediato cese del fuego a nivel global, como el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres lo hizo el 23 de marzo. Si bien es cierto que muchos países aún siguen en conflicto armado, algunos de ellos debido a esta crisis mundial han dejado las cuestiones bélicas y están abocados a brindar respuesta a la pandemia. Tal es el caso de Israel que se encuentra elaborando respiradores. Lo antes mencionado tiene su impacto en la Agenda Mujer, Paz y Seguridad.
En el pasado, las hambrunas y otras epidemias en relación con la salud han provocado el cese al fuego y han permitido el pasaje a la ayuda humanitaria. De modo similar, la ayuda referida al COVID-19 podría ser un incentivo para detener la lucha. El suministro de asistencia y la necesidad de cooperación a través de los territorios podría ayudar a la humanización de las relaciones y a generar confianza a fin de lograr una paz mas sostenible.  Y aquí las mujeres nuevamente se encuentran al frente, especialmente ayudando a las poblaciones refugiadas y desplazadas por los conflictos.
 
3.     “LLAMEMOS A NUESTROS ADULTOS MAYORES.”
Actualmente en ejecución, este programa creado por Sofía Matozzi, miembro del Capítulo Argentino de WDN, tiene por objetivo dar contención social a los adultos mayores en cuarentena obligaría. Sofía identificó la situación de soledad en la que podían caer estos mayores, y se ofreció por medio de un video de ella a llamar a cualquier vecino del distrito de San Isidro, en la Provincia de Buenos Aires, mayor de 65 años, para lo que sean.
Fue tal respuesta positiva que tuvo su video, que Sofía identificó en seguida que iba a requerir de asesoramiento, por lo que se puso en contacto con una psicóloga y un experto en comunicaciones. Y solamente empezó a llamar, enseguida notó que el público que requería las llamadas es en un 100% femenino, y todas manifestaban diferentes temores.
Siguiendo los lineamientos que a diario la psicóloga y el experto en comunicación le da, empezaron a ser conversaciones muy fluidas, cómodas y el nivel de tensión que tenían las personas empezó a bajar notablemente.
A medida que pasaron los llamados, los adultos mayores empezaron a esperar con ansiedad la llamada de Sofía, y a requerirle otros servicios, como arreglarles problemas con redes sociales, como acceder a misas online, tramites con el PAMI, (obra social de los jubilados de Argentina) etc.
Por lo tanto, para llevarla a cabo se debería:
·        Identificar si en la zona existe esa necesidad, porque en zonas más límites a zonas rurales los adultos generalmente ya están atendidos.
·        Buscar un universo de Adultos Mayores de 65 años que vivan cerca del domicilio ya que eventualmente la llamada telefónica puede transformarse en un requerimiento que implique trasladarse.
o   En lo posible no exponerse sino, buscar una red de voluntarios ya existente para poder derivar los posibles mandados que surgiesen de las conversaciones. Estos grupos están capacitados para esa tarea. Pero, en caso de tener que salir asesorarse bien de todas las medidas de seguridad locales aconsejadas para cada área.
·        Efectuar llamados diarios a cada uno de los adultos mayores que se inscriban en el programa. En el llamado tomar nota de todo lo conversado, es decir, con quien vive, si tiene familia, amigos cercanos, alguien que lo ayude, profesión, que le gusta hacer, de que le gusta hablar, etc. Para luego sobre temas anteriores y de esta manera generar confianza.
·        Si se arregla un horario determinado que no se pueda cumplir, avisar porque el adulto mayor se queda esperando el llamado cada día.
·        Apenas uno nota que hay confianza suficiente, pedir un número telefónico (esto sucede casi siempre a los pocos llamados), para comunicarse en caso de que pase algo.
·        Consultar un psicólogo todas las inquietudes que puedan surgir de las conversaciones con este segmento etario de la sociedad. Como ser los miedos que poseen por estar solos, cómo evitar la ansiedad, cómo generar una rutina a pasar del encierro, etc. De esta manera el profesional pueda brindar herramientas técnicas que nos ayuden.
·        Consultar si hay alguien más que puede requerir ayuda.
·        Recordar que uno es solo un sostén y no es responsable por esa persona y si hay otras personas que quieran llamar, derivarles esos adultos mayores a esas personas y uno empezar con nuevos.
·        No manejar más de 5 adultos mayores por persona, porque a pesar de que es un contacto muy grato es muy intenso y demandante.
 
4.    “DIGITALIZANDO LA PLANIFICACIÓN “
¡Que la crisis no detenga tus planes! A raíz de la crisis del COVID-19, adaptamos la campaña de los 10 de activismo contra la violencia de género a través del uso de las TICS. De esta forma, implementaremos las diferentes acciones planificadas para la Campaña de Activismo en forma virtual, introduciendo contenido del Toolkit en la modalidad de:
·        Mesa Debate online sobre la Aplicación de la Ley Micaela (Ley Nacional que obliga a los 3 Poderes del Estado a capacitarse sobre Violencia de Género) en los Nodos de Entre Ríos y Córdoba.        

¡El kit Ya!: Activando el Toolkit para la Formulación de Políticas con Perspectiva de Género. Buscamos desarrollar las habilidades técnicas necesarias para integrar la perspectiva de género a lo largo del proceso de formulación de políticas públicas. Intentamos construir una comprensión común sobre género y cómo sus normas y roles, así como el desequilibrio de poder, afectan el proceso de creación de tales políticas.
 


 

Gráfico 2.

Gráfico 3 

Referencias:

[1] CIPPEC – CORONAVIRUS, EL IMPACTO POLITICO, ECONOMICO Y SOCIAL EN ARGENTINA https://www.cippec.org/coronavirus-el-impacto-politico-economico-y-social-en-argentina/

[1] CIPPEC – 8 M, LA AUTONOMÍA ECONÓMICA DE LAS MUJERES VA MÁS ALLÁ DEL MERCADO LABORAL https://www.cippec.org/textual/8m-la-autonomia-economica-de-las-mujeres-va-mas-alla-del-mercado-laboral/

[1] WOMEN IN GLOBAL HEALTH – OPERATION 50/50: WOMEN´S PERSPECTIVES SAVE LIVES https://www.womeningh.org/operation-50-50

[1] ONU MUJERES – ATENDER LAS NECESIDADES Y EL LIDERAZGO DE LAS MUJERES FORTALECERÁ LA RESPUESTA ANTE EL COVID-19 https://www.unwomen.org/es/news/stories/2020/3/news-womens-needs-and-leadership-in-covid-19-response

[1] INSTITUTO CANARIO DE LA IGUALDAD – PIDE MASCARILLA19 https://www.gobiernodecanarias.org/icigualdad/comunicacion/comunicacion_institucional/Campanas_VG/mascarilla19/

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest